Hasta aquél momento había pisado suelo islandés pero era el
suelo de las salas del aeropuerto, de las calles, de la casa de mis amigos. No
había experimentado aún la sensación de pisar “tierra” pero eso llegó pronto.
En cuanto hubimos desayunado, salimos a ver la ciudad y hacer nuestra primera
parada en una zona alta del barrio de Seltjarnarnes. Allí bajamos del coche y
“pisamos tierra”. “Ahora sí que estoy en Islandia”, pensé.
Esos Periodistas canaperos…
-
*Una reflexión sobre la noble especie del periodista gastronómico
vocacional, su hábitat natural —el cóctel de empresa— y las ingeniosas
estrategias que ...
Hace 10 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario