Por fin llegó el momento tanto tiempo esperado y embarcamos
en un avión de Icelandair para dejar París rumbo al aeropuerto de Keflavik.
Nunca me importó menos el tener que madrugar. Cuando la noche anterior me
acosté en mi habitación del Hotel Ibis del aeropuerto lo único que deseaba era
que transcurriesen rápido esas pocas horas. Creo que ni siquiera fue necesario
el despertador. Aún de noche, cogimos el autobús para la terminal y pronto
estuvimos dentro del avión. El más inolvidable viaje de mi vida iba a comenzar.
Escuchar música en vinilo no es lo mismo que oír música digital. No tiene
nada que ver.
-
*Con los auriculares solo trabajan el oído y el cerebro, y el cerebro suele
estar pensando en otra cosa. Con el vinilo ocurre algo completamente
distinto...
Hace 15 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario