Esta palabra está siempre presente en Islandia: tranquilidad
en las calles, en la vida, en cualquier rincón que visites. Los agradables
paseos por la orilla de este lago eran siempre un placer y eran más audibles
los graznidos de las gaviotas y el parpar de los patos que el ruido de los
tubos de escape de los coches (muy pocos) que de vez en cuando pasaban por la
calle.
Tres verdades incómodas sobre lo que te haces a ti mismo
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*El odio solo te quema a ti. Lo negativo atrae más negativo. Y la queja es
un bumerán. Tres ideas sencillas, respaldadas por la experiencia y el
sentido ...
Hace 12 horas
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