Una vez, siendo niño, llevaron a Daimiel (Ciudad Real), en
el centro de España, a muchos kilómetros de cualquier costa, carne de ballena.
Aquello fue un acontecimiento para todo el pueblo y mi madre –como muchas
otras- compró carne de ballena para probar tan exótico bocado. YO era –como
digo- un niños; quizás tendría seis o siete años; y sin embargo recuerdo cómo
disfruté comiendo aquél filete de ballena... Todos estos recuerdos pasaron por
mi mente cuando me fotografié al lado de estos barcos balleneros.
Sigue en directo cómo se construye un estadio de fútbol
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*El Bodø/Glimt, el club noruego que eliminó a la Roma de Mourinho, a la
Lazio y llegó a las semifinales de la Europa League, ofrece a cualquier
aficionad...
Hace 18 horas

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