Comienza
un nuevo día. Los
autobuses estaban aparcados junto a la puerta del hotel, pero aquella mañana no
íbamos a subir a ellos, nos aguardaba otra sorpresa, así que después de desayunar
tipo nórdico, es decir, la comida más importante del día, salimos a la calle
perfectamente equipados y nos dijeron que camináramos hacia el río… Había que
aprovechar las pocas horas de luz y aprovechar al máximo esos pocos pero
intensos días…
Esos Periodistas canaperos…
-
*Una reflexión sobre la noble especie del periodista gastronómico
vocacional, su hábitat natural —el cóctel de empresa— y las ingeniosas
estrategias que ...
Hace 10 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario