¿Otro
oso polar? Este estaba dormitando medio metido en una cueva y movía de vez en
cuando la cabeza emitiendo un sordo gruñido. Una vez le hube hecho la foto, me
di cuenta que repetía una y otra vez los mismos movimientos de cabeza y sonaba
una y otra vez el mismo gruñido. ¡Pobre oso polar! ¡También este estaba
disecado, pero ni disecado le dejaban descansar ya que un mecanismo automático
le hacía mover una y otra vez la cabeza para sorpresa y deleite de los
visitantes del museo!
Tres verdades incómodas sobre lo que te haces a ti mismo
-
*El odio solo te quema a ti. Lo negativo atrae más negativo. Y la queja es
un bumerán. Tres ideas sencillas, respaldadas por la experiencia y el
sentido ...
Hace 18 horas

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