¿Otro
oso polar? Este estaba dormitando medio metido en una cueva y movía de vez en
cuando la cabeza emitiendo un sordo gruñido. Una vez le hube hecho la foto, me
di cuenta que repetía una y otra vez los mismos movimientos de cabeza y sonaba
una y otra vez el mismo gruñido. ¡Pobre oso polar! ¡También este estaba
disecado, pero ni disecado le dejaban descansar ya que un mecanismo automático
le hacía mover una y otra vez la cabeza para sorpresa y deleite de los
visitantes del museo!
Dos poetas frente a frente
-
*(Sunday Poetry Corner)* El poeta José Luis Hidalgo (1919 – 1947), autor
–entre otros- del libro de poemas “Los muertos” y que, tan tempranamente,
nos aba...
Hace 7 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario