Aún sin recolectar, los montones de hierba fresca se
acumulan por el suelo. Algunas gaviotas se han posado en los cables del tendido
eléctrico y otras optan por emprender el vuelo. El aire está cargado de humedad
y el sol y la lluvia se reparten el terreno. Esta tranquila panorámica y el
olor de hierba fresca recién cortada, transforman esta escena en un momento
inolvidable. No muy lejos estaba Tromso, la principal ciudad al norte de
Noruega.
Lo importante no es ganar, sino disfrutar
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(AZprensa) En las competiciones deportivas todos persiguen la victoria.
“Las finales son para ganarlas”, repiten muchos entrenadores. “Ganar, ganar
y volv...
Hace 14 horas

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