Siempre
me ha gustado viajar a mi aire. Me disgusta ese tipo de viajes en grupo
numeroso con un guía que nos lleva como borregos de un sitio a otro, con
explicaciones no pedidas sobre algunas cosas y pasando fugazmente por otras que
de verdad me interesan.
Para
visitar a gusto un país se necesitan dos cosas. La primera es conocer el idioma
local o en caso de desconocerlo saber manejarse en inglés (idioma universal).
La segunda es una buena colección de mapas de ciudades y carreteras para poder
orientarte y para elegir aquellos lugares que te interesan y en los que pasarás
todo el tiempo que te apetezca, sin estar sujeto a los horarios y las prisas de
los viajes en grupo.
En
la imagen que acompaña este post, algunos de los mapas (y tengo muchos) que he
utilizado para conocer mejor Noruega.