jueves, 20 de abril de 2017

De balón a “bombo” en nueve meses

(Noticias de Islandia) Los efectos del fútbol sobre el ser humano pueden llegar a ser de lo más asombroso. El último ejemplo nos lo ha dado Islandia. Su selección nacional de fútbol, considerada siempre como la “Cenicienta” en competiciones europeas, puesto que siempre era derrotada por otros países muchos más potentes futbolísticamente (y con muchos millones de habitantes frente a los sólo 330.000 de Islandia), y un simple empate o un gol marcado aunque perdiese, eran celebrados como una gran gesta.

Pero he aquí que las cosas han cambiado. Islandia se ha esforzado en mejorar futbolísticamente y esos esfuerzos han dado sus frutos, llegando a unas cotas que nadie podía esperar, al menos en tan corto espacio de tiempo.

Sorprendió a propios y extraños clasificándose para la fase final de campeonato europeo de fútbol y luego en este campeonato deslumbró con un fútbol incisivo y práctico, una afición modélica, y unos resultados que la llevaron hasta cuartos de final, no sin antes haber derrotado a la todopoderosa Inglaterra.

No es de extrañar que la euforia se apoderase de sus seguidores, y que esa euforia acabase... en la cama. Ahora, nueve meses después, el índice de natalidad se ha disparado. El Hospital Nacional de Maternidad de Reykiavik ha tenido que aumentar sus pedidos de epidurales para atender a tantas y tantas parturientas como han acudido estos días y reconoce que se han batido todos los record de nacimientos. Dentro de esta avalancha de nuevos nacimientos, destacan con luz propia los que tuvieron lugar entre el 26 y 27 de marzo, justo nueve meses después de la victoria histórica, por 2 a 1 a Inglaterra.

jueves, 13 de abril de 2017

La Felicidad está en el norte

Según el “World Happiness Report 2017”, el informe que analiza el índice de felicidad en los diferentes países, la Felicidad es un bien escaso y sólo en 13 países sus ciudadanos tienen un nivel Notable de Felicidad. Entre las variables consideradas están el poder adquisitivo, empleo y salarios, apoyo social, salud y bienestar, libertad, generosidad y nivel de corrupción.

La medalla de oro es para Noruega (7,53), la de plata para Dinamarca (7,52) y la de bronce es para Islandia (7,50). Por su parte España se tiene que conformar con un simple aprobado (6,40) que la relega al puesto número 34 con casi todos los países considerados de su entorno por delante de ella.

Esta es la lista de los 20 primeros con la calificación obtenida:

1
Noruega
7,53
2
Dinamarca
7,52
3
Islandia
7,50
4
Suiza
7,49
5
Finlandia
7,46
6
Holanda
7,37
7
Canadá
7,31
8
Nueva Zelanda
7,31
9
Australia
7,28
10
Suecia
7,28
11
Israel
7,21
12
Costa Rica
7,07
13
Austria
7,00
14
Estados Unidos
6,99
15
Irlanda
6,92
16
Alemania
6,95
17
Bélgica
6,89
18
Luxemburgo
6,86
19
Reino Unido
6,71
20
Chile
6,65
Informe completo:

jueves, 6 de abril de 2017

Donde hay luces, hay sombras

RECTIFICACIÓN.- La presente noticia es falsa porque se ha basado en informaciones tendenciosas difundidas por algunos medios de comunicación con motivo del último “Día Internacional del síndrome de Down”. Por ello, en “Noticias de Islandia” vamos a dejar constancia de cuál es la realidad.

Esto es lo que se publicó aquí originalmente:
"(Noticias de Islandia) Por muy enamorado que esté de Islandia, su luz no llega a ocultarme alguna de sus sombras. Me refiero en esta ocasión a su fácil forma de erradicar el síndrome de Down: “No ha nacido ningún bebé con síndrome de Down en Islandia en los últimos cinco años. En Islandia, el 100% de los bebés diagnosticados con síndrome de Down son abortados”, ha dicho el doctor Peter McParland, ginecólogo en el “National Maternity Hospital” de Dublín ante la Asamblea de Ciudadanos en Irlanda. Este individuo (a partir de ahora ya no le llamaré doctor) explicó que Islandia se ha convertido en la primera nación en erradicar a todas las personas con síndrome de Down de su país, y que este parece ser un modelo a seguir ya que dentro de poco sucederá lo mismo en Dinamarca, y poco después en el Reino Unido y en Estados Unidos.

En España, por ejemplo, el 90 por ciento de los embarazos en donde se detecta este síndrome acaban en aborto. Sólo unos pocos se salvan. En el año 2014 se detectaron 609 embarazos con dicho síndrome y sólo 65 siguieron adelante.

A la hora de juzgar esto no se debe generalizar; hay que ser muy cautos y analizar caso por caso. Quizás muchos de los que defendemos el derecho a la vida nos lo pensaríamos mucho si nos viésemos en tal tesitura. Pero ¿por qué sucede esto? Aparte de cuestiones morales, éticas o religiosas, hay un hecho claro: falta gubernamental de poyo. Si cuando se detecta uno de estos casos el Gobierno se ofreciese para brindar todo tipo de cuidados a esos niños durante toda su vida (centros educativos especiales, ayudas económicas, acompañamiento psicológico, etc.), el número de abortos descendería drásticamente y muchos niños con síndrome de Down podrían disfrutar de la vida y dar a cambio no sólo su cariño sino también un trabajo de utilidad para la sociedad, porque cuando reciben educación y atención especial pueden aprender y desarrollar muchos trabajos de forma eficiente y profesional.

Por eso es una pena que hablando de uno de los países más ricos y avanzados de nuestro planeta, como es Islandia, en vez de optar por la solidaridad y el apoyo (recursos no les faltan), opten por lo más fácil: matar a inocentes que no pueden defenderse".

Y ESTA ES LA REALIDAD:

Todos los ríos de tinta que a través de Internet han engañado a la opinión pública tuvieron su origen en las declaraciones del doctor Peter MacParland, ginecólogo del Hospital Nacional de la Maternidad de Dublín: “En Islandia, el 100% de los bebés diagnosticados con Síndrome de Down son abortados. No ha nacido ningún bebé con Síndrome de Down en Islandia en los últimos cinco años”.

Sin embargo los datos oficiales del Ministerio de Salud Islandés son los siguientes: El Gobierno islandés ofrece hacerse la prueba a todas las mujeres embarazadas, algo más del 80 por ciento acepta hacérsela y casi el cien por cien de aquellas a las que se detecta dicho síndrome (pero sólo “casi” como en la mayoría de países occidentales) deciden abortar, a pesar que el Gobierno de Islandia ofrece ayudas para la educación y cuidado de estos niños. Por consiguiente en Islandia sí nacen niños con síndrome de Down (concretamente han nacido 108 con dicho síndrome desde 1995 –el país tienen 330.000 habitantes- a una media de dos nacimientos por año), y el Estado no sólo da ayudas para su cuidado, educación e integración, sino que en los últimos años ha incrementado notablemente dichas ayudas.

Por consiguiente, y en relación al título de este post, en Islandia también hay sombras, pero estas son mucho más débiles que en el resto del planeta Tierra y son simplemente aquellas inherentes al ser humano.

jueves, 30 de marzo de 2017

El crimen es algo insólito

Lo que en otros países es algo habitual que se ve todos los días, en Islandia es algo insólito que conmociona a la sociedad y la hace reaccionar de forma unida y eficaz. Nos referimos, en esta ocasión, a los asesinatos. ¿Cuántos de ellos se dan en el resto de países del mundo? No hay papel suficiente en los medios impresos, ni horas del día en las radios y televisiones, para recoger la información sobre los mismos; simplemente cada día escogen alguno que sea muy mediático para captar la atención y ganar audiencia, que ese es el objetivo de los medios de comunicación ya que de la audiencia depende la publicidad, es decir, sus ingresos.

Pero ¿es que no hay asesinatos en Islandia? Pues, por desgracia, sí los hay, pero son tan pocos (1,8 por año desde el año 2011) que cuando uno de estos sucede se genera una gran conmoción en la sociedad. Y también en esto son diferentes: la sociedad no se limita a escandalizarse sino que actúa y lo hace de manera eficaz. Veamos el último caso...

El pasado mes de enero despareció una joven de 20 años, Birna Brjansdottir. La policía, lejos de decretar el secreto de sumario, se mostró abierta a cualquier tipo de colaboración e inmediatamente más de 700 personas se ofrecieron como voluntarios para localizarla, y estos voluntarios junto con la policía, junto con los medios de comunicación, y junto con todos los ciudadanos, consiguieron rastrear sus últimos pasos y descubrir un coche que se había visto junto a la joven en algunas tomas de cámaras de seguridad y vieron luego cómo ese mismo coche estaba junto a un barco. Dentro del coche encontraron restos de su sangre, pero el barco ya había zarpado. La policía salió en su busca con helicópteros y le hizo regresar. Los dos marineros que habían alquilado el coche (que por cierto no eran islandeses sino de Groenlandia) fueron detenidos y ahora están a la espera de juicio, con todas las pruebas en su contra.

Como explica Gudjónsson, uno de los periodistas que ha seguido el caso, “este es un país seguro. La gente va por la calle despreocupada, sin miedo, incluso de noche”, y hasta los pocos policías que hay (por falta de delitos, naturalmente) van desarmados. Prueba de ello es que el Instituto para la Economía y la Paz viene situando a Islandia año tras año (desde 2010) como el país más pacífico del mundo, atendiendo a criterios como el número de delitos violentos, la inestabilidad política, el conflicto social o los gastos militares.